Depolución
El control de las emisiones contaminantes de los motores de combustión interna es un reto estratégico para la industria actual. Las normas medioambientales imponen umbrales cada vez más estrictos a los gases de escape: monóxido de carbono (CO), hidrocarburos sin quemar (HC), óxidos de nitrógeno (NOx) y partículas finas (PM/PN). Para cumplir estos requisitos, el Groupe Boët desarrolla e integra soluciones anticontaminación de vanguardia para motores diésel y de gas.
Nuestras tecnologías combinan la experiencia catalítica y la filtración avanzada: catalizadores de oxidación, sistemas SCR (Reducción Catalítica Selectiva), filtros abiertos (POC) y filtros de partículas (FAP). Estos sistemas transforman los contaminantes en compuestos inocuos y garantizan una reducción drástica de las emisiones, manteniendo el rendimiento y la fiabilidad de las instalaciones.
Tanto para nuevos proyectos como para modernizaciones, Groupe Boët acompaña a sus clientes en el diseño y la integración de soluciones a medida, garantizando el cumplimiento de la normativa y la sostenibilidad. Con un enfoque orientado a los resultados, hacemos del control de la contaminación un verdadero valor añadido para tus procesos industriales y tus compromisos medioambientales.
Nuestra experiencia en el control de la contaminación de los motores industriales
El Groupe Boët diseña e integra tecnologías complementarias destinadas a reducir todos los contaminantes emitidos por los motores de combustión interna. Estas soluciones abarcan tanto los nuevos proyectos como las aplicaciones de reequipamiento, con un objetivo constante: garantizar el estricto cumplimiento de la normativa, manteniendo al mismo tiempo la fiabilidad y la eficiencia energética de las instalaciones.
El catalizador de oxidación es la primera barrera contra los contaminantes. Convierte el monóxido de carbono y los hidrocarburos no quemados en dióxido de carbono y vapor de agua. Su diseño se basa en un soporte monolítico multicanal impregnado de metales nobles como el platino y el paladio. Estas superficies activas desencadenan las reacciones de oxidación en cuanto la temperatura del gas alcanza unos 250°C, garantizando una conversión eficaz desde las primeras condiciones de funcionamiento. El catalizador también desempeña un papel esencial en la preparación de los gases para los dispositivos posteriores.
La reducción catalítica selectiva, o SCR, es la tecnología más eficaz para reducir los óxidos de nitrógeno. El proceso se basa en la inyección de una solución de urea que, bajo el efecto del calor, se descompone en amoniaco. En contacto con el catalizador, el amoniaco reacciona con los NOx para transformarlos en nitrógeno y vapor de agua. En condiciones térmicas de entre 300 y 450°C, la tasa de conversión puede alcanzar el 95%, lo que la convierte en una tecnología esencial para cumplir las normas europeas Stage V o marítimas IMO Tier III. Su uso requiere un dimensionamiento preciso y una homogeneidad perfecta de la mezcla para garantizar una eficacia constante, incluso en motores de gran potencia.
El tratamiento de partículas se basa en dos dispositivos distintos. El POC, o catalizador de oxidación de partículas, es un filtro abierto formado por un sustrato metálico enrollado. Captura las partículas el tiempo suficiente para que puedan ser oxidadas por el dióxido de nitrógeno producido aguas arriba. Este sistema, apto para reequipamientos, reduce las emisiones con una baja caída de presión. El filtro de partículas, o DPF, funciona según un principio cerrado: los gases deben pasar a través de paredes porosas donde las partículas quedan atrapadas y luego se eliminan mediante regeneración. La regeneración puede ser pasiva, utilizando dióxido de nitrógeno, o activa, elevando la temperatura mediante postinyecciones. La tasa de reducción supera el 95%, lo que la convierte en la solución más eficaz para las aplicaciones que requieren una filtración casi total.
La retroadaptación y la integración a medida completan el enfoque BOËT. Permiten modernizar las instalaciones existentes para responder a las nuevas exigencias medioambientales. Cada proyecto se estudia en función de sus limitaciones térmicas, mecánicas y de fluidos. Los sistemas se diseñan de forma modular para minimizar los tiempos de inactividad y optimizar el mantenimiento. Este enfoque garantiza un cumplimiento rápido y sostenible, al tiempo que prolonga la vida útil de los motores.
Integración personalizada
Ingeniería avanzada
Reducción de costes
Huella optimizada
Nuestras tecnologías de control de la contaminación
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