{fecha_post}
1783605252148

Silenciadores de ventilación: 5 parámetros que hay que ajustar a la vez

En los sistemas de ventilación industriales, lo que se suele pedir es muy sencillo: conseguir una atenuación de 30 dB en un conducto de ventilación.

Introducción

Pero convertir este requisito en un sistema acústico funcional que realmente cumpla su objetivo sin afectar a la red implica controlar varios parámetros físicos que se influyen entre sí. Maximizar la atenuación sin tener en cuenta la aerodinámica te expone a pérdidas de carga excesivas, un caudal insuficiente y un rendimiento menor. El tratamiento se convierte entonces en un gasto sin retorno, y el cumplimiento de la normativa sigue siendo inalcanzable.

Un requisito sencillo, una realidad técnica compleja

Un silenciador acústico con deflectores es el equipo de reducción de ruido más habitual en las redes de ventilación industrial. Su principio se basa en la disipación de la energía sonora mediante la interacción entre la onda acústica y un material absorbente —lana mineral, fibra mineral de alta densidad— dispuesto en láminas paralelas al flujo de aire. El aire circula por los espacios libres entre los deflectores; la onda sonora, por su parte, penetra en el material y allí se convierte en calor por efectos visco-térmicos.

Este mecanismo se entiende bien desde el punto de vista físico. Lo que no resulta tan evidente es que los parámetros que determinan la atenuación acústica influyen al mismo tiempo en la pérdida de carga aerodinámica, el espacio que ocupa el equipo y el nivel de ruido aerodinámico que genera el propio silenciador. Modificar uno de estos parámetros para mejorar el rendimiento acústico casi siempre empeora otro aspecto. Por eso, el dimensionamiento de un silenciador industrial es un problema de optimización multicriterio, no un simple cálculo de atenuación aislado.

Superficie de contacto y grosor de los deflectores

El primer factor determinante es la superficie de interacción entre la onda sonora y el material absorbente. Cuanto más grande sea esa superficie —es decir, cuantos más y más largos sean los deflectores—, más posibilidades hay de que la energía acústica se disipe antes de que la onda llegue a la salida del silenciador. Alargar el silenciador aumenta la longitud de contacto y mejora la atenuación en todo el espectro, a costa de un mayor volumen y una mayor pérdida de carga.

El grosor de los altavoces es el segundo factor clave. Un grosor considerable favorece que la onda acústica penetre en el material y mejora la atenuación de las frecuencias bajas, que tienen una longitud de onda mayor. Pero aumentar el grosor de los deflectores reduce la sección de los conductos de aire disponibles para un espacio total dado, lo que aumenta la velocidad del aire y, por lo tanto, las pérdidas de carga. Este compromiso te obliga a encontrar un equilibrio entre la eficacia acústica en las bajas frecuencias y el rendimiento aerodinámico.

Silenciador de ventilación

Geometría de los conductos de aire y propiedades del material absorbente

La geometría de los canales de aire (anchura libre entre los deflectores, relación altura/anchura, perfil de entrada y salida) condiciona directamente el comportamiento aerodinámico del silenciador. Un canal demasiado estrecho genera una resistencia elevada y pérdidas de carga incompatibles con los requisitos de la red. Un conducto demasiado ancho reduce la superficie de interacción con el material y empeora la atenuación. El dimensionamiento de la geometría de los conductos debe garantizar a la vez un caudal que cumpla con los requisitos de la red y una interacción entre la onda y el material suficiente para alcanzar el objetivo acústico.

Las propiedades del material absorbente acústico constituyen el cuarto parámetro. Su resistividad al flujo de aire —que mide la facilidad con la que el fluido penetra en su estructura porosa— debe adaptarse al espectro de frecuencias del ruido que se quiere tratar. Un material demasiado resistente bloquea la onda en la superficie y reduce la eficacia de la absorción. Un material con poca resistencia deja que la onda lo atraviese sin que se disipe de forma significativa. Por eso, elegir la lana mineral acústica o la fibra sintética adecuada es una decisión técnica, no una simple elección de catálogo.

Forma aerodinámica y ruido aerodinámico generado

El quinto parámetro suele pasarse por alto en los enfoques simplificados: la forma aerodinámica de los deflectores y de las entradas y salidas del silenciador influye tanto en las pérdidas de carga como en el ruido aerodinámico que genera el propio equipo. Un perfil de entrada mal diseñado crea zonas de desprendimiento y turbulencias que aumentan las pérdidas de carga y generan un ruido propio, un fenómeno que puede contrarrestar en parte la atenuación conseguida en el ruido de la fuente.

Las formas de entrada perfiladas, los bordes de ataque redondeados y una transición gradual entre la sección del conducto y la del silenciador reducen estos efectos. Este cuidado en la forma aerodinámica es lo que distingue a un equipo acústico dimensionado mediante simulación de uno diseñado según reglas empíricas.

Optimización global: el enfoque del Groupe Boët

El Groupe Boët diseña sus silenciadores de ventilación industriales modelando a la vez los cinco parámetros descritos, mediante simulación numérica en 3D, antes de empezar a fabricarlos. Este enfoque permite encontrar el equilibrio entre la atenuación acústica, una pérdida de carga controlada y unas dimensiones aceptables para cada configuración de red. Las prestaciones se definen contractualmente ya desde la fase de diseño y se comprueban mediante mediciones en el momento de la entrega.

Las rejillas y paneles acústicos diseñados por el Groupe Boët aplican los mismos principios de optimización multicriterio a los equipos de tratamiento del aire instalados en fachadas o en tejados. Todas estas soluciones acústicas industriales se fabrican bajo las certificaciones ISO 9001 e ISO 19443, cumpliendo con las normas EN 15085, ASME, RCC-M, CODAP y CODETI.

Para cualquier proyecto de tratamiento acústico en redes de ventilación —reducción del ruido en la aspiración, en el impulsado o en los conductos—, el Groupe Boët te ofrece un estudio acústico industrial previo que te permite definir la solución adecuada, justificada mediante cálculos y dimensionada para la red real. Ponte en contacto con los equipos del Groupe Boët a través de www.groupe-boet.com.

Contacta con nosotros